02. Adopción del móvil en el mundo

En los últimos años los dispositivos móviles se han convertido en parte indispensable de nuestra vida. En este capítulo vamos a ver algunos datos que nos darán una perspectiva global sobre las características de usuarios, sus hábitos, la infraestructura, los dispositivos y las aplicaciones.

Penetración de las líneas móviles y dispositivos

Un primer indicador de la penetración de la tecnología móvil es el número de líneas de teléfono contratadas. Según datos de Eurostad, se comparó 2003 con 2013 se observó que a nivel mundial aumenta el número de líneas móviles contratadas, hasta el punto de que, en muchos lugares, hay más líneas contratadas que habitantes. Ello sucede por ejm en la Unión Europea, la cual tiene 131 líneas móviles por cada 100 habitantes, o Brasil con 135, o China con 89 (aunque en 2003 solo tenía 20, es decir, un crecimiento del 400% en 10 años).

Estas líneas móviles acceden en buena medida desde terminales de altas prestaciones como tablets y smartphones. Las cifras de diversos estudios muestran que en el año 2015 muchos países superan tasas de penetración del 70%. En España el 71% de la población ya posee un smartphone, en Estados Unidos el 72%, en China el 55% y en Rusia el 45%.

Además, si comparamos las cifras con las de dos años antes, en 2013 vemos que en países como Estado Unidos e India el aumento ha sido superior al 20%.

Uso de la tecnología móvil para diferentes servicios

El uso de estas líneas móviles no está relacionado solo con los servicios de voz tradicionales, sino que cada vez más gente utiliza dispositivos móviles para otros usos. Por ejemplo,  se usan para acceder a Internet.

Distintos dispositivos

La evolución no ha sido solo en el número de usuarios, los terminales también han cambiado. Cuando se habla de dispositivos móviles, es una categoría difusa, en la cual entran muchos dispositivos a veces solo por razones comerciales. Todos pensamos en los más populares (smartphones y tabletas), pero en nuestra día a día disponemos también de relojes inteligentes, gafas de realidad aumentada, dispositivos en la ropa e incluso algunos tipos de portátiles.

Qué es un dispositivo móvil

Podemos decir que un dispositivo móvil es, en general, un recurso computacional, es decir, un dispositivo con capacidad de ejecutar algún tipo de programa, que el usuario puede transportar con facilidad, que es de tamaño reducido (es decir, no es un ordenador portátil común), interactivo, que suele tener capacidad de comunicación con protocolos propios de telefonía (además de que puede usar las típicas redes por cable o wifi de los ordenadores) y que integra múltiples sensores y actuadores, como cámaras, micrófonos o localizadores GPS.

Estas características son muy variables y heterogéneas entre dispositivos. La velocidad de los procesadores, la memoria y la capacidad de almacenamiento no dejan de crecer, sus pantallas han aumentado en prestaciones y cambian frecuentemente de tamaño, cuentan con una enorme variedad de sensores y pueden soportar distintos protocolos de comunicaciones.

Implemento de funcionalidad

En general, nuestro dispositivo móvil puede implementar funcionalidad de tres maneras diferentes, es lo que llamamos tres capas o niveles.

1. Capa del terminal

La funcionalidad básica está implementada por el fabricante del dispositivo directamente en su hardware. Por ejemplo, captar la señal de las antenas de telefonía se suele implementar en esta capa.

2. Capa del sistema operativo

Al igual que ocurre en los ordenadores, construye nuevas funciones sobre las que presta el hardware, por ejemplo, es la capa que convierte la señal de unos circuitos en un dato numérico. Aquí están sistemas operativos como Android y el iOS de los iPhone. El sistema operativo también lo instala el fabricante.

3. Capa de aplicaciones

Dicha capa proporciona funcionalidad adicional sobre el sistema operativo. Por ejemplo, las funciones que visualizan el dato numérico de intensidad de señal con un diagrama de barras. Aquí el usuario decide qué aplicaciones instalar.

Cada capa construye nueva funcionalidad usando la que le proporciona la capa anterior. El terminal y el sistema operativo ofrecen una funcionalidad limitada. En general, no es apta para su utilización por los usuarios, por eso construimos aplicaciones orientadas a los usuarios finales de los dispositivos. Estas aplicaciones son las apps.

Sistemas operativos distintos

Al igual que tenemos múltiples dispositivos móviles, disponemos de diferentes sistemas operativos. Los dos más populares hoy en día son Android, con cerca del 80% del mercado, e iOS, con casi el 20% del mercado. El resto se reparte con porcentajes muy pequeños entre otros sistemas operativos. Decidir en qué sistema operativo podrá ejecutarse nuestra app es una decisión importante, no solo hay consideraciones técnicas, sino también del tipo de usuarios que suelen utilizarlos.

Aplicación nativa o multiplataforma

Una app se puede desarrollar como una aplicación nativa o multiplataforma. Las aplicaciones nativas solo se pueden ejecutar en un sistema operativo, suelen ofrecer una mejor experiencia de usuario y son necesarias para utilizar servicios avanzados del terminal. Las aplicaciones multiplataforma se pueden ejecutar casi sin cambios en varios sistemas operativos, en muchos casos se basan en tecnologías web y suelen ofrecer una peor experiencia de usuario, pero son más baratas de desarrollar.

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